Rootear tu Samsung Galaxy S20 5G puede proporcionarte un mayor control sobre tu dispositivo y permitirte instalar aplicaciones que necesitan privilegios de superusuario. Pero antes de seguir adelante, es importante entender que rootear un dispositivo puede presentar varios riesgos, como anular la garantía y hacer que tu dispositivo sea más vulnerable a los malware. También es esencial hacer una copia de seguridad de tus datos antes de comenzar.
Paso 1: Desbloquear el bootloader
Antes de que puedas rootear tu dispositivo, necesitarás desbloquear el bootloader. Aquí está cómo hacerlo:
- Ve a ‘Configuración -> Acerca del teléfono -> Información de software’
- Toca ‘Número de compilación’ 7 veces para activar las ‘Opciones de desarrollador’
- Vuelve a ‘Configuración’ y entra a ‘Opciones de desarrollador’
- Habilita ‘Desbloqueo OEM y Depuración USB’
- Reinicia tu teléfono en el modo ‘Download’ sosteniendo las teclas de poder, volumen abajo y Bixby al mismo tiempo
- Conecta tu teléfono a tu PC y abre la herramienta de ADB Fastboot.
- Escribe el comando ‘fastboot oem unlock’ y presiona Enter
Tu teléfono ahora debe estar en el estado de desbloqueo de bootloader.
Paso 2: Descargar TWRP e instalarlo
Ahora necesitarás descargar TWRP, una recuperación personalizada que te permitirá rootear tu dispositivo. Puedes descargarlo desde aqui.
Una vez que hayas descargado TWRP:
- Copia el archivo en la carpeta donde tienes ADB instalado
- Reinicia tu teléfono en modo ‘Download’
- Escribe el comando ‘fastboot flash recovery twrp.img’ y presiona Enter
Paso 3: Rootear el dispositivo
Finalmente, puedes rootear tu dispositivo. Para obtener el acceso root, necesitarás descargar el archivo zip de Magisk. Puedes descargarlo desde aqui.
Una vez que tengas el archivo:
- Cópialo a tu teléfono
- Reinicia tu teléfono en modo ‘Recovery’
- Toca ‘Install’, selecciona el archivo zip de Magisk y desliza para confirmar la instalación
Ahora tu Samsung Galaxy S20 5G debe estar rooteado. Recuerda siempre hacer una copia de seguridad de tus datos antes de probar cualquier tipo de modificación del sistema. ¡Disfruta de tu dispositivo rooteado!